Durante esta semana han sucedido algunas cosas en la clase que me gustaría compartir con vosotr@s para que seáis más conscientes aún de la importancia del trabajo de la Educación Emocional.
Ayer, en la asamblea, Enrique nos contó que había estado hablando con Antonio que se ha operado recientemente y que le estuvo contando lo que le habían hecho. Nos transmitió a toda la clase que estaba muy bien pero que sólo podía comer algunos alimentos porque no podía tragar bien. Todos nos alegramos mucho.
Personalmente, yo me emocioné al oírlo; me puse en el papel de Antonio, de Enrique y de sus familias... GRACIAS por transmitir esa educación a vuestros hijos.
Por otra parte, el día de la visita de los Reyes Magos, Claudia se acordó que Antonio había faltado y no le iba a poder entregar su carta; ella fue la encargada de llevar su carta y recoger el regalito que se lo tenemos guardado en la clase.
¡¡Muchos besitos y esperamos que te recuperes pronto, Antonio!!
Y el otro acontecimiento sucedió ayer también durante el recreo: Carla, Daniela Alcocer y Leyre -que como ya sabéis las familias llevan todo el trimestre como el perro y el gato- me llamaron y me mostraron con un gran abrazo lo que se quieren. Nadie les dijo en ese momento que lo hicieran, nació de ellas ese sentimiento. Después, imagino que por ver mi cara de sorpresa y alegría, repitieron ese abrazo en más de una ocasión.
Quizás parezcan cosas sin importancia o meras anécdotas pero para mí es mucho más que todo eso, sobre todo teniendo en cuenta que en la sociedad en la que nos encontramos, por desgracia, nos olvidamos de estos valores y miramos más por el propio bienestar.
Estas situaciones son el resultado de un trabajo diario, la perseverancia, la empatía...en definitiva, la muestra de que vuestros peques ya van formando su personalidad... una personalidad muy grande para la edad que tienen.
De verdad, ENHORABUENA, un lujo poder teneros en mi clase y compartir estos momentos.
¡¡GRACIAS!!